Nueve veintidós de la noche. El
soldado del que me había enamorado fue ventilado en la televisión. Sí, era un
doble agente. Vendió al país sin importarle que sus hijos y esposa fueran
víctimas de los bombardeos del enemigo. ¿Lo conocía en verdad? No, creo que
nunca supe quién era. Aunque no estoy segura de que alguna vez alguien conozca
de verdad a otra persona. Humanos, son repugnantes. Lástima que no pueda ser
otra cosa. Charles estaba en la escuela, murió sin poder despedirme. Mi bebé,
siempre lo será. No sé qué es lo que sigue. Seguir viviendo cuando las partes
que más querías están muertas. Vivir estando muerta. Pocas personas se
atreverían. ¿Soy valiente al vivir o cobarde por no querer morir? Ya no queda
más. El país está ocupado por los enemigos, la vida para mí no existe más. Sin
rumbo ni vida, sólo queda una salida.